Para empezar y no terminar

Dedicación, cariño y esfuerzo, es la apuesta de la familia Sandoval a la hora de encomendarse la misión de hacer de perfectos anfitriones. Estos valores no se hacen, con ellos se nace. Con aire renovado, Coque abrió sus puertas, aun estando en reformas, a la entrega de premios fotográficos 2011 organizado por Tapas & Blogs y Guía Repsol.
Y cuando digo organizado, digo poco y me quedo corto. Fue una velada maravillosa e irrepetible, donde todo estaba cuidado al mínimo detalle y esto hay que agradecérselo a Dani, Alfonso, Marta, Lúa, Alejandra y en especial a Mario y a su hermano Rafael, su complicidad y profesionalidad estuvo al servicio de todos los asistentes, haciendo de una entrega de premios una experiencia única.
La entrega de premios fue guiada por 4 grandes figuras del panorama gastronómico hacia, merecidamente, 4 magníficos autores por sus 4 estupendas fotografías, Rafa Prades (ganador), Martí, Ana y Paula, en un ambiente distendido en el que se empezaban a vislumbrar las primeras pinceladas de lo que sería un éxito rotundo al final de la noche.

Rafael Sandoval tomo el relevo, y dándonos una clase magistral de enología, nos regalo una cata guiada de 3 estupendos vinos, los cuales iban a armonizar en nuestro paladar junto a las magnificas viandas que el maestro Mario Sandoval nos tenía preparadas.
Y llego el momento esperado, y a mi se me ensancho el alma. Como si de una pasarela de joyas se tratara, las creaciones de Mario y su equipo comenzaron a desfilar entre los asistentes, siendo esperados con expectación e ilusión, por cuantas bocas andaban en la sala, bocados que, junto con la cuidada presentación, los detalles mimados y el maridaje aconsejado, hicieron de un cóctel un éxtasis de placer. De entre las más de quincena de apetitosas joyas, la que sin duda he de destacar entre las todas fue, el vasito de pulpo a la gallega, simplemente magnifico.

No solo contento, por como avanzaba la noche, y por la imparable salida de bandejas repletas de formas imposibles, intercaladas por tablas de sushi, cortes de ibéricos y degustaciones de buenísimos quesos nacionales, apareció una sorpresa que ponía el colofón a toda una noche de buenos sabores. Con un toque magistral heredado, Mario culmino el acto sacando 2 lechones de piel dorada y extremadamente crujiente que, personalmente, se posiciona como de los mejores cochinillos que jamás haya probado en mi vida, nada que envidiar este momento de los antiguos banquetes romanos.

Comprenderéis que, junto al estupendo ambiente que se palpaba, la velada no fuese de 10 sino de 11!
Es de agradecer el esfuerzo de Tapas & Blog, la guía Repsol y la familia Sandoval por hacer posibles actos de tanta calidad y calidez. Gracias por hacerme pasar una noche inolvidable.
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Una noche fantástica sin duda.
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